Inicio / Teoría del Cambio
Toda organización que busca tener un impacto en la sociedad tiene, detrás de su forma de trabajar, una idea de qué cambio quiere generar y cómo. La Teoría del Cambio (TdC) es la forma en que hacemos explícita esa idea, para poder ponerla a prueba en vez de darla por sentada.
Sea erradicar pobreza, crear conciencia ambiental o proteger derechos de consumidores, ese cambio deseado es el motivo final y el principal motor de las acciones que una organización toma. Aunque muchas veces se encuentra de forma implícita, toda organización tiene una teoría de qué debe hacer para lograr el objetivo que persigue.
La Teoría del Cambio explicita esa teoría por medio de una descripción gráfica del proceso que nos permitirá alcanzar el cambio deseado, resaltando los supuestos que se deben cumplir y los mecanismos que usaremos para evaluarlos.
«Esto nos permite analizar nuestra teoría, adaptarla y volver a evaluarla con el fin de encontrar el mecanismo que mejor sirva a nuestro objetivo. Tener claridad sobre los supuestos y definir indicadores adecuados para su análisis es fundamental en el éxito de nuestro trabajo.»
Comenzamos con una definición concisa, clara y medible del cambio que queremos generar, y vamos bajando escalón por escalón hasta llegar a lo más concreto: qué insumos necesitamos para dar el primer paso. En cada escalón nos preguntamos qué debe ocurrir para llegar al de arriba, y qué supuesto estamos haciendo al afirmarlo.
Una TdC bien definida es clave: saltarse un escalón, un supuesto mal definido o un indicador engañoso pueden causar un paso en falso y estancarnos en nuestra búsqueda.
Nos permite pasar del cambio como un acto de entusiasmo hacia la medición y objetividad del mismo: desarrollo estratégico y evaluación de programas.
Mostramos con claridad cómo queremos lograr nuestro objetivo y cómo nuestros indicadores muestran que vamos por el camino correcto — y cómo lo hemos corregido cuando no era así.
iDE se formó bajo la convicción de que toda persona debiese gozar plenamente de sus derechos fundamentales y tener una vida digna, independiente de su condición social, nacionalidad u orientación sexual. Este es el objetivo final más concreto que usamos para poder evaluar el impacto real de nuestras acciones.
Impulsar programas sociales con gran impacto social y ambiental, basados en la evidencia empírica, que promuevan un desarrollo sostenible y equitativo, y aseguren el acceso a derechos fundamentales a toda persona, independiente de su nivel socioeconómico.
Para lograr este objetivo final necesitamos que a) organizaciones, públicas o privadas, tomen decisiones que mejoren la efectividad y eficiencia de sus programas; y b) que la sociedad civil elabore y ejecute más programas sociales bien definidos y con implementación profesional.
Estos son los supuestos generales detrás de nuestra teoría — las creencias que deben ser ciertas para que el modelo funcione — y los indicadores que proponemos para evaluarlos.
| Supuestos | Indicadores propuestos |
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